Diario de un día

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¡ qué vacío !  ¡¡ cuánta tristeza !!Experiencia personal: inaugurar algo, resulta que es algo fuera de lo normal, pero no es anormal, es una situación excepcional. Inaugurar algo en este barrio, como en otros, es una excepción que se da “una vez en la vida”. Esa vez ha sido hoy.

Ayer limpiaron por la tarde, desde media tarde la policía toma el barrio. También presentes por la noche. Desde primera hora de la mañana y varias veces han actuado los elefantes y otras máquinas limpiadoras que sólo se ven por el centro de la ciudad. Han retirado todos los coches que estaban aparcados, así porque sí, porque viene quién viene. Unas personas que están todos los días de actos, y lo puedo decir porque sigo las noticias de la región, da la sensación de que no pasan por el despacho y no fichan.

Cuando redacto esta línea todavía no se ha oído ninguna bobada por parte de los provocadores natos. Tampoco se sabe nada sobre que la Junta Electoral haya suspendido este acto claramente político.

Cuando queda algo más de una hora para la llegada de las autoridades, poca gente en la calle. Se estarán preparando “como de domingo” para vitorear, adular, y recibir como si de guerreros triunfadores se tratase a esas “desautoridades”. Se estarán preparando bien, porque sin coches y con las aceras mojadas por las máquinas todo es un poco más desértico en este día, ya veraniego. ¿estarán aclarando voces? ¿gritará –alguien fuera de sí- un “¡guapo!” a nuestro (sí, nuestro) alcalde?.

Recuerdo que en el año 2001 el grupo municipal del PSOE dijo que el Museo no estaría hasta el año 2004 aquello sonaba lejano, y más teniendo que pasar las intensidades del 2002, el grupo del pp dijo que estaría para el 2002. Hoy, es mayo, 28 de mayo, de 2004. Y tras año y medio de obras, el proyecto urbanístico o civil, a gustos, está terminado, ahora queda el museístico. Que será cuando sea, en otro día excepcional, dentro de ocho meses. Y unos pocos titulares más. Como si los pesasen en una balanza…¿?

A lo largo de este año y medio muchos han sido los publirreportajes aparecidos en la prensa de Salamanca sobre el caso. Cada cierto tiempo, visita institucional a las obras, para ver cómo va, como avanza,… cada cierto tiempo, reportaje en la prensa, y tenemos 3 periódicos. Ahora las inauguraciones son muchos actos y mucho meter y meter, más en este caso. Saben que el derribo del Depósito no contaba con el beneplácito del barrio, y las elecciones municipales se lo demostraron, más las generales. Por eso tienen que machacar mucho, cuando se pierde la identidad se pierde casi todo, el Depósito era la identidad de este barrio. Es como preguntarles a los catalanes qué son ellos sin sus papeles, y no me quiero meter en ese tema.

Hoy, y como todos los días del año, los comerciantes no hacen nada. Salen a la puerta y ven, hablan, viven bien, sin mucho estrés. Pero hoy menos, hoy todo son parabienes, se ha hecho lo que ellos querían, pero no lo que les convenía, ni a ellos, ni a la ciudad. Todo queda bajo la sombra del Depósito de Aguas, él y su fantasma siguen presentes porque no es fácil vivir sin tanto y que te lo reduzcan a un kiosco-bar prefabricado. Me pregunto si alguno agradecerá en su interior la labor de Ciudadanos por la Defensa del Patrimonio, su presión para que no se derribara el icono, el símbolo y el germen de este barrio, a la vez obra singular de comienzos del siglo XX, pionera en el uso del hormigón armado. Digo, que todo aquello, hizo que los que todavía gobiernan la ciudad tuvieran que saltar muy alto, prometer grandes inversiones y adecentamientos radicales, al final, en eso han cumplido, estaban obligados. Su palabra estaba en juego, la polémica fue muy fuerte.

Las doce menos diez minutos y sigo donde he estado toda la mañana y seguiré. Lo mío no es acercarme a la zona caliente. Al lugar de los hechos, a la aglomeración. La opción es seguir distante, escondido. Muy sinvergüenza hay que ser para apoyar la catástrofe urbanística y el insulto que las instituciones dan al pueblo. Parterres y paredes de granito, kiosco-bar, plantas y ornamentación, grandes bolas metálicas, rampas, templetes,… todo para rellenar para dar a parecer algo, algo que no es. Mientras, el pueblo en casas de ladrillo, feúchas como ellas solas, aceras de hace veintitantos años, coches en doble fila, y la amenaza social de una promoción de viviendas de lujo en suelo municipal.

Han invitado a todos, posiblemente falten muchos. Presidentes de AAVV, concejales, gentes con cargo, y demás… creen que cuántos más vengan, y tengan el honor de ser invitados, mejor se hablará de ellos, de su obra. Es posible. Pero son los que comen gratis, los del vino y los pinchos que todos pagamos, los que mañana saldrán en los periódicos, retratados entre los suyos.

Doce y media y en su salsa. ¡qué bonito!, mírales, nervios, emoción, qué momentazo ! !. Y digo yo que qué es esto comparado con la boda de Felipín y Letizia, aquello sería para un ataque de nervios.

Las tiendas que han podido cerrar, han cerrado, o por lo menos han mandado una representación. Nadie quiere estar más tras que nadie a la hora de adorar. Son la burguesía de un barrio, los que vienen de otros barrios en coche a llenar tú calle a aparcar en doble fila. Son los palmeros que callan cuando la autoridad levanta la mano y habla a “todos”.

A la una del mediodía, resaca, unos vuelven a la tienda, otros van a tomar un vino, sigo diciendo que el ambiente es un poco “de domingo”. Poco hay que hablar, se ha hablado tanto que todo se suponía y nada sorprende.

A las dos de la tarde ya no queda nada, los medios se fueron con las autoridades, los policías en cuanto se disolvió la multitud, no congregada en torno al acto sino entorno al cuchicheo y el cotilleo. Todo vuelve a ser igual que todos los días, pero hoy, a las tres de la tarde los obreros no se ponen a trabajar, ya han terminado.

Los primeros curiosos, tímidos atraviesan el parquecito. A las cinco y media los más chulos toman el parquecito. Se sientan en los bancos, pasean –tienen mucho para pasear-, se saludan y sobre todo estrenan. Se han puesto la máscara de la felicidad. Y hay dos tipos, el que está para luego ir codeándose diciendo que él ya estuvo allí y que estuvo a gusto, en paz, tranquilo, tomando unas pipas. Y el que dirá que estuvo y que mal estuvo, porque le daba aire frío en los riñones… digamos, el triunfador y el sufridor.

A las nueve y media ya hay luces, donde siempre hubo oscuridad aún en tiempos de los bomberos, esto era oscuro, siempre fue un poco ajeno, olvidado y “patito feo”. Hoy luce, mientras las farolas estén limpias darán luz, son muchas, quizás demasiadas. Pero todo es demasiado, se han pasado intentando lograr olvidar.

La imagen de la tarde han sido los críos, corriendo y jugando. Quizás en un futuro, se molesten por saber que aquí una vez hubo una gran estructura que era el manantial de su ciudad. Con un poco de suerte encuentren personas que les digan qué ocurrió en el año 2002, cómo era aquello, y lo valoren y lo estimen como propio. Pero que no, ya no.

Mañana será sábado, 29 de mayo, y aunque la prensa hoy ya sacaba su ración publicitaria, mañana tendrá más. Quizás el señor alcalde se haya pasado un poco, y lo recojan, quizás no. Sólo deseo que no, porque si es sí, es que es malo, y la gente mala, no me gusta. A lo mejor se ha contenido, es posible, pero en otras ocasiones no se contuvo, y siempre será él mismo.

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